Cuaderno de taller
Choosing a Service Format That Actually Fits
Antes de hablar de presupuesto o de plazos, conviene decidir qué tipo de pieza necesita tu proyecto. No es lo mismo un cartel que se pega en la calle durante dos semanas que un catálogo que va a sobrevivir diez años en una estantería.
Cuando un colectivo llega con la idea de "queremos una identidad", lo primero que hacemos es separar tres cosas que suelen venir mezcladas: el logotipo, el sistema gráfico y el material de campaña. Cada una tiene su propio ritmo y su propio soporte. El logotipo puede resolverse en una sesión de referencias y un par de pruebas. El sistema gráfico necesita decidir tipografía, retícula y paleta, y eso ya pide tiempo de taller. El material de campaña depende de fechas externas: cuándo abre la muestra, cuándo se imprime el programa de mano, cuándo hay que colgar los carteles.
Un error habitual es pedir un cartel serigrafiado cuando lo que hace falta es un rótulo de sala. La serigrafía tiene su encanto, pero también sus límites: tintas planas, tiradas cortas, un registro que se mueve si el papel no está bien cuadrado. Si la pieza va a estar a la intemperie o va a reproducirse en redes, quizá convenga un sistema digital con una tipografía condensada que aguante tanto en papel como en pantalla. Lo contrario también pasa: gente que quiere un PDF para todo y luego descubre que el color en pantalla engaña, y que el rojo bermellón que veían en el monitor sale distinto en la prueba de impresión.
Otro punto que suele decidir el formato es la reutilización. Una feria de barrio que se celebra cada año agradece piezas modulares: rótulos que se desmontan, números de stand que se reimprimen, un código de color que se mantiene aunque cambien los expositores. Una exposición colectiva de doce artistas, en cambio, pide fichas técnicas que se puedan cambiar si alguna obra se retira antes de tiempo. Y una edición limitada de grabados necesita packaging que resista el envío postal, no solo la mesa de la galería.
Si llevas meses dando vueltas al logo sin cerrarlo, probablemente el problema no sea el logo. Suele ser que falta decidir para qué se va a usar. Escríbenos con las fechas de tu muestra o de tu ciclo y te diremos qué formato tiene sentido en tu caso, y cuál conviene dejar para más adelante.