Cuaderno de taller
Questions Clients Ask Before Starting
Lo que suele preguntar una galería, un colectivo o quien organiza una feria cuando todavía no ha encargado nada.
Publicado el 14 de marzo · Lectura de seis minutos
Hay una conversación que se repite casi igual en cada encargo. Alguien escribe porque lleva meses dándole vueltas al logo de su ciclo de conciertos, o porque la feria de ilustración se le viene encima y todavía no tiene carteles. Antes de hablar de presupuesto o de plazos, aparecen siempre las mismas dudas. Las apunto aquí porque contestarlas bien al principio ahorra muchas idas y venidas después.
"¿Puedo empezar solo con el cartel?"
Sí, y de hecho es lo que hacemos a menudo. Un cartel serigrafiado se puede resolver en pocas semanas y sirve para probar cómo se comporta la tipografía en papel real. Lo que no conviene es diseñar el cartel por un lado y la señalética de sala por otro, porque acaban pareciendo dos proyectos distintos. Si sabemos desde el principio que después vendrá el catálogo o los rótulos, dejamos la retícula preparada para crecer.
"¿Cuánto tarda una prueba de impresión?"
Depende del papel y del taller, pero suele ir entre unos días y un par de semanas. No es un trámite: es donde se decide si el rojo bermellón aguanta sobre papel crema o si hay que bajarlo de intensidad. El color en pantalla engaña, y más con tintas planas. Preferimos gastar ese tiempo antes que reimprimir quinientas fichas de sala con el tono equivocado.
"¿Trabajáis con colectivos pequeños?"
Casi todo lo que hacemos son proyectos pequeños. Un grupo de cuatro ilustradores que monta una muestra una vez al año, una galería independiente con dos personas en plantilla, una asociación de barrio que organiza un ciclo de conciertos. No hace falta un gran presupuesto ni un plan a cinco años. Hace falta saber qué fechas tienes y qué piezas son de verdad imprescindibles.
"¿Y si todavía no tengo claro el nombre?"
Se puede empezar igual. A veces el nombre llega después de ver cómo suena la tipografía en un rótulo o en una etiqueta. Trabajamos con referencias y bocetos antes de cerrar nada, así que si el nombre cambia a mitad de camino, el sistema tipográfico aguanta. Lo que no aguanta es dejar el nombre para el final y tener que rehacer toda la señalética con prisa.
Si te reconoces en alguna de estas preguntas, lo más útil es que nos escribas con las fechas de tu muestra o feria. Con eso ya podemos decirte qué se puede hacer y qué conviene dejar para más adelante.